Clínica Astocóndor & Spa | Cirugía Plástica y Estética en Lima, Perú

flacidez

Reafirma tu piel y recupera la firmeza con tecnología estética avanzada

Flacidez

La flacidez es el resultado de la pérdida de colágeno, elastina y tono muscular, lo que provoca una piel suelta y caída. Puede ser cutánea (piel laxa) o muscular, y afecta con frecuencia zonas como brazos, abdomen, glúteos, muslos, cuello y rostro.

Es una condición progresiva, pero puede ser tratada con técnicas no invasivas o mínimamente invasivas para mejorar su apariencia y prevenir su avance.

El tratamiento:

El tratamiento corporal para la flacidez está diseñado para mejorar la firmeza, elasticidad y tonicidad de la piel en zonas como brazos, abdomen, glúteos, piernas y muslos. Utiliza tecnologías no invasivas y activos bioestimulantes que ayudan a reactivar la producción natural de colágeno y elastina, fundamentales para mantener la piel tensa y joven.

Beneficios del tratamiento para la flacidez:

Contamos con las siguientes sedes

Estamos aquí para atenderte con calidez y profesionalismo. Puedes comunicarte con nosotros para agendar tu cita o resolver tus dudas. Te esperamos en nuestra clínica, donde recibirás atención personalizada en un ambiente seguro y acogedor.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es la flacidez y por qué aparece?

La flacidez es la pérdida de firmeza y elasticidad en la piel o los tejidos musculares. Se produce por factores como el envejecimiento natural, pérdida de colágeno y elastina, cambios bruscos de peso, embarazo o falta de tono muscular. Puede afectar zonas como rostro, cuello, abdomen, brazos, glúteos o muslos.

Ambas pueden coexistir y deben abordarse con tratamientos específicos.

En Clínica Astocóndor & Spa trabajamos con protocolos combinados que pueden incluir:

La elección depende del tipo de flacidez y del área a tratar.

Depende del grado de flacidez y el tratamiento indicado. Generalmente se recomienda un ciclo de 4 a 8 sesiones, con mejoras visibles desde las primeras aplicaciones.

Los resultados son progresivos y duraderos, pero no permanentes, ya que el envejecimiento natural continúa. Con sesiones de mantenimiento y hábitos saludables, pueden sostenerse a largo plazo.

Sí, en gran medida. Mantener una buena hidratación, alimentación rica en colágeno, protección solar, actividad física y cuidados estéticos preventivos ayuda a retrasar la aparición de flacidez.

Puede abordarse desde los 25-30 años como prevención, y en edades mayores como tratamiento correctivo. La clave está en evaluar el estado de la piel y actuar de forma personalizada.

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